Caballero.
Un día cualquiera, vi pasar frente a mi ventana a un caballero. No lo dude ni un momento, no permití que otra idea invadiera mi mente: era aquel un caballero; sus ojos, grandes, redondos y serenos, lo gritaban a los cuatro vientos. Era caballero y toda la vida se le notaba en la limpia y fina sonrisa. Ese día cualquiera, lo seguí con la mirada desde mi decadente ventana y sólo existía a su alrededor el pavimento que pisaba, lo demás se disolvía por su mágico efecto de prendar. Caminaba lento y su impertubable caminar era como un vaticinio o una quimera. ¡Raudo se alejó de mi vista, ligero como una hoja seca de otoño!
Me pregunto si algún día, algún remoto día, volveré a ver (aunque sea de lejos) a un caballero.
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gentleman;
muy bueno este.
no tengo palabras la verdad.. :3
xemix - Septiembre 27, 2007 at 10:35 am
excelente, bello texto que captó mis sentidos, del cual es de los mas queridos, ya que mi sentido poetico no esta bien afinado, prefiero mejor rimar adulando a la musa que tanto he anhelado.
en fin intercambiemos enlaces
http://tinosoft.wordpress.com
ya te agregué a mi blogroll principal,
eso es todo, bye.
tinosoft - Octubre 5, 2007 at 8:01 pm