Entre mar y tierra
Catherine Cosette

Una niña sola

Ella estaba sola. Sola con sus vicios inexistentes y sus miedos profundos. Sola estaba y sola caminaba por las calles grises de la gran ciudad que es el mundo, con sus seis años en la bolsita de la camisa vieja que usaba por vestido. Siempre iba viendo al suelo; no hay cielo para quienes andan por ahí, tan solos y desolados. A pesar de su abandono, no pedía nada a nadie, nunca extendía la manita sucia para esperar de los extraños un par de centavitos; era una pequeña niña sola, pero orgullosa. No, no llevaba con orgullo su pobreza y su nostalgia -¡qué tristeza que un ángel de seis añitos ya sepa de nostalgias!-, sino su hambre y su cansancio eterno; los llevaba con orgullo, porque a veces uno se aferra a lo único que cree tener.

Creo, no estoy segura, que su nombre era algo así como Valentina, o Alejandra, o Lucero, pues algo de pasión dominada brillaba en sus ojos oscuros. Pero, en fin, ¿qué más da el nombre? Estaba sola, sin alguien que la nombrara con una sonrisa o un hueco en el alma. Iba caminando, sí, siempre caminando como si supiera a dónde ir. Quizá iba buscando a alguien o algo. Tal vez se iba buscando, perdida en su propia soledad.

No hay nada más triste que un niño solo. Bueno, sí: una niña sola.

3 Responses to “Una niña sola”

  1. quiero decir que me parecio muy buena pero si es verdad no hay peor cosa que un niño solo pasando hambre y trabajo

  2. Cath: cada vez que te leo, vaya, no sé que palabras escribirte. Hermoso texto, triste y como siempre: excelente final
    “…porque a veces uno se aferra a lo único que cree tener.”
    esta parte me gusto mucho, muy cierto.
    La pobreza, ya tan comun, parece indestructible.
    Bueno, visitaré este sitio lo más que pueda. (necesito leerte, me hace bien)

  3. wooo no sabia que le señorita cossete tenia blog O_O
    me gusta el diseño
    bueno nms para hacer acto de presencia


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