Tadeo.
A Tadeo le gustaba sentir su respiración por las noches, imaginarse mientras tomaba su mano entre la suya que no había en su vida ninguna otra mujer. Pero a ella no la podía engañar con la misma facilidad con que se engañaba a si mismo.
A Tadeo le gustaba sentir su respiración por las noches, imaginarse mientras tomaba su mano entre la suya que no había en su vida ninguna otra mujer. Pero a ella no la podía engañar con la misma facilidad con que se engañaba a si mismo.
no es por ser algo frio con algunas cosas insignificantes pero, actualiza el link de mi sitio web, ahora es tinosoft.net
gracias.
tinosoft-admin - Julio 24, 2009 at 12:41 pm